Casos

“Cuando la vida cambia en un segundo: El caso de Don José”

A los 48 años, don José Bustamante era un hombre saludable e independiente. Sin embargo, un Accidente Cerebro Vascular (ACV) inesperado cambió su realidad y la de su familia para siempre, dejándolo con secuelas físicas y mentales que le impiden tomar decisiones por sí mismo.

En Interdicción Chile, entendemos que tras la crisis médica viene una crisis administrativa y legal. Orientamos y acompañamos a la familia de Don José en todo el proceso judicial para obtener su interdicción y curaduría, permitiendo que sus seres queridos pudieran gestionar su pensión, salud y bienes con el respaldo legal que él necesitaba. No están solos en esto.

Caso: Protección y Administración para la Tercera Edad (Demencia Senil)

A sus 81 años, la madre de nuestra clienta comenzó a mostrar los signos avanzados de una demencia senil. Lo que empezó como olvidos cotidianos terminó en una incapacidad total para comprender el valor del dinero o la importancia de firmar documentos legales. La familia se encontró con una barrera insalvable: el banco bloqueó sus cuentas y no podían gestionar su plan de salud.

Entendiendo la urgencia, iniciamos un juicio de interdicción enfocado en la protección de la adulta mayor. Guiamos a su hija en la obtención de los informes médicos necesarios para obtener el certificado de discapacidad, lo que permitió demandar la interdicción en un procedimiento voluntario. Se llevó a efecto la Inspección personal de forma telemática puesto que logramos acreditar que la demencia senil generaba en la madre episodios de violencia, especialmente cuando se encontraba frente a personas desconocidas. Hoy, su hija cuenta con la curaduría definitiva, lo que le permite administrar la pensión y los bienes de su madre, asegurándole una calidad de vida digna y sin trabas administrativas.

El desafío: Cuando la autonomía no es suficiente para la seguridad.

A menudo recibimos consultas sobre si es posible (o éticamente correcto) solicitar la interdicción de una persona con Síndrome de Down. La respuesta de nuestro estudio es clara: Depende de la realidad funcional de cada persona. Recientemente, asesoramos a una familia cuyo hijo de 25 años, con Síndrome de Down, presentaba además una discapacidad mental severa que le impedía comprender el concepto del dinero, los contratos y los riesgos de terceras personas que intentaban aprovecharse de su patrimonio (una herencia familiar).

Por qué en este caso sí ameritaba la interdicción: A diferencia de otros casos donde basta con sistemas de “apoyo a la toma de decisiones”, aquí existía un riesgo inminente. Sin una sentencia de interdicción:

  • El joven podía ser inducido a firmar documentos legales sin entender las consecuencias.
  • No había forma legal de que sus padres gestionaran sus bienes raíces o cuentas bancarias para asegurar su futuro a largo plazo.
  • La vulnerabilidad mental impedía que el joven manifestara una voluntad clara sobre la administración de su vida civil.

En Interdicción Chile, no tratamos estos casos como un trámite automático. Analizamos caso a caso la mejor forma de proteger la vida y patrimonio de las personas. En este caso obtuvimos la curaduría para sus padres, permitiéndoles blindar el patrimonio de su hijo y asegurar que los recursos se utilicen exclusivamente en su bienestar y cuidados médicos de por vida.